La Retícula en el Diseño Editorial

En el diseño editorial es sumamente importante la organización de todos los elementos de diseño, para que el mensaje que estamos comunicando sea comprendido de manera fácil, rápida y sin esfuerzo por el receptor; esto permitirá que se eviten interpretaciones diferentes o que finalmente no se haya comprendido lo que necesitamos comunicar.


Para poder organizar y ordenar, el diseño editorial utiliza la retícula como parte fundamental durante el proceso, y como herramienta de alineación de todos los elementos de diseño y recursos que son parte de nuestro proyecto.

La Retícula se ha utilizado desde siempre y su evolución ha permitido tener más posibilidades de alineación y adaptar cualquier contenido a todos los formatos que existen hoy en día.

Una retícula adecuada a nuestro contenido y tipo de publicación es necesaria siempre, porque de esta manera podremos estructurar el contenido adecuadamente y lograr que el receptor sea guiado paso a paso en una estructura coherente y ordenada para comprender todas las ideas que los elementos de diseño desean comunicar por medio de su composición.

Pero entonces, ¿Qué es una Retícula?

La Retícula es una serie de líneas que cortan horizontal y verticalmente un plano con el objetivo de organizarlo y ordenarlo.

 

Cada una de las líneas de la retícula divide el plano de tal manera que podamos tener una mejor comprensión del espacio a través de módulos o columnas. Cada línea se convierte en una posibilidad para alinear el contenido e información y aún cuando las líneas de retícula no son visibles en la pieza final podemos darnos cuenta del orden y composición que sólo pudo haberse logrado con uso correcto de LA RETÍCULA.

La cantidad de líneas y el tipo de retícula que utilicemos debe ser seleccionada en base al contenido y a la cantidad de elementos de diseño que necesitemos alinear.

En el diseño en general,
existen diferentes procesos que permiten lograr un objetivo y obtener soluciones visuales efectivas, y aunque, la retícula nace con y para el diseño editorial, ya no es exclusiva para esta rama del diseño.

 

 

La retícula es tan importante para ordenar mensajes que incluso se utiliza para piezas que no se consideran dentro de la categoría EDITORIAL, algunos ejemplos son: sitios web, aplicaciones móviles, promocionales, branding, entre otros.

Esto se debe a que cuando utilizamos retícula, podemos brindar estructura y posición para todos los elementos de diseño logrando fluidez en la composición, lo que resulta en una pieza más atractiva y efectiva.

La Retícula es también un instrumento que crea armonía con el formato y con la orientación permitiendo que haya orden y jerarquía. Su aporte en la funcionalidad, organización y administración del contenido la hacen ideal como recurso para transmitir mensajes a través de una lectura visual y textual que se hace fácil e intuitiva.

Como inspiración, podemos observar que las retículas se encuentran inmersas en nuestro entorno, y basta con observar detenidamente para encontrar la relación de una retícula con todo lo que vemos a diario.

Es muy común encontrarlas en la naturaleza, por ejemplo: en un panal de abejas en el que podemos apreciar celdas que crean repeticiones modulares; en la arquitectura, con muchas edificaciones que por su construcción dejan ver claramente líneas horizontales y verticales para crear su estructura; en objetos de uso diario, como cuadernos o libros de apuntes que con líneas guías dirigen nuestra escritura y toda la información que contienen; y también en nuestros propios procesos de diseño de información.

A todo esto, también debemos agregar el hecho que, aunque no podamos visualizarlas han estado presentes en el proceso y una vez que las conocemos es difícil obviar su aporte incluso en el diseño aplicaciones móviles que utilizamos a diario y en todas las publicaciones de diseño editorial a las que nos exponemos cada día.

Una publicación sin retícula carece de perfección en la alineación de sus elementos y puede incluso afectar la manera en la que se comprende una idea o mensaje porque no existirá un orden y control de cómo se ha colocado cada elemento y por ende carecerá también de estrucutura.

En definitiva la retícula es parte fundamental del diseño editorial porque sería imposible publicar un escrito con la información y contenido ordenado adecuadamente si no existieran sus líneas como guía en el proceso de diseño.

Las retículas no son solo una definición o término del diseño editorial que podemos simplemente pasar por alto u obviar, sino que son un tema de gran amplitud que a medida conocemos podemos profundizar para conocer la forma adecuada de manipularlas, como seleccionarlas y en un momento construir nuestras propias retículas.

En el futuro podremos abordar a profundidad este tema para conocer todas las virtudes y características que este recurso aporta al diseño en general.

Aprovecho para compartirles un video con el resumen de este contenido en el que utilicé recursos visuales para poder ejemplificar lo más importante de esta breve introducción a las retículas.


 

 

 

Créditos fotografías.

Boceto maqueta: Photo by Sigmund on Unsplash

Panal de abejas: Photo by Ante Hamersmit on Unsplash


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